domingo, 28 de agosto de 2011

La búsqueda del equilibrio emocional

Encontrar el equilibrio ya es de por si difícil, andamos sólo sobre dos patas, nos ponemos artilugios en los pies con ruedas, etc., pero si encima lo que buscamos es el equilibrio emocional, la cosa se complica aún mas, pues ya no dependemos de nuestras capacidades motrices mas o menos desarrolladas, sino de un monton de variables que en muchos casos no dependen de nosotros mismos como por ejemplo del estado de nuestra pareja, del humor que tenga nuestro jefe hoy, del atasco al ir al trabajo, en definitiva un sin fin de cosas, o como diria Michael Ende "La historia Interminable".
El equilibrio no es fácil de mantener ni para un funambulista, menos aún para alguien sin preparación o sin las herramientas necesarias, no hay que ser budista, ni alcanzar un estado de iluminación, simplemente hay que encontrar cuál es ese punto, porque todo tiene ese punto, el punto del equilibrio.

lunes, 20 de septiembre de 2010

Y si no esta motivado qué hago?

   Últimamente escucho el título de este post más de lo que me gustaría. Yo mismo me he sentido en alguna ocasión bastante desmotivado. Casi siempre los motivos son los mismos, o sientes que no te escuchan, o tienes la sensación de que tu trabajo y esfuerzo no es valorado como se merece, etc...
   La falta de motivación en el trabajo es fácil de detectar, lo difícil es encontrar el desencadenante o el agente motivador de esa desmotivación. Obviamente se detecta por la bajada en el rendimiento, por el cambio en el carácter, por el aislamiento progresivo, en definitiva, porque no le apetece hacer nada, y realiza sus tareas de mala gana o no las realiza.
   Es trabajo de los propios compañeros (cuando el clima laboral es el idóneo) y de los superiores, detectarlo y solucionarlo. La desmotivación en un virus de muy fácil propagación dentro de una empresa, por eso conviene tener a todo el personal muy atento en su detección, para que no se expanda. Un empleado desmotivado obliga a que sus compañeros trabajen más y cubran sus carencias.
   Ahora bien cómo lo motivamos?, no existe un método ni un remedio universal, habrá a quién con una palmada en la espalda lo motivaremos, otros simplemente quieren que los escuchemos un rato (escucha proactiva por favor), otros en cambio tendrán motivaciones de carácter económico, a algunos algo de reconocimiento social dentro de la empresa es suficiente para tenerlos motivados, etc. Es obligación de la propia empresa tener los recursos necesarios para motivar a sus trabajadores, conociéndolos y aplicando la técnica que cada uno necesite.

lunes, 26 de julio de 2010

Del pasotismo al integracionismo

Parece mentira, y con la coyuntura actual, que (por lo menos eso detecto yo) los trabajadores estén atravesando por momentos de un pasotismo exagerado. No se trata de ninguna crítica hacia las direcciones de las empresas, pero estamos, aprovechando de nuevo la situación laboral actual, dejando de lado los mecanismos por los que tanto tiempo llevamos luchando aquellas personas a las que nos apasionan los Recursos Humanos (no al que hace las nóminas, ni al que apunta las horas extras, sino a la verdadera esencia de los recursos humanos).


Estamos ajustando personal a niveles mínimos (necesario por otra parte si queremos seguir abriendo todos los días nuestra empresa), estamos exigiendo más a los pocos que quedan (obvio si el trabajo en muchos sectores sigue siendo el mismo 2-1=1*2= vamos que lo de los dos lo hace uno, y si puede ser en vez de en 8 horas en 4 pues reducción de jornada y seguimos para bingo).


Bien, pues es en este tránsito donde creo que la gente se ha quedado vagando por el limbo, como esperando la hora en la que le llamen al despacho del director o "jefe de personal" para que le digan que "tenemos que prescindir de sus servicios" como si se hubiese perdido todo contacto con la realidad del momento, con la realidad de la empresa, etc...


Y es aquí donde tenemos que chillar y decirles "Carolineeeeee ve hacia la luzzzzzz, ve hacia la luzzzzz" pero tenemos que decirlo desde arriba, tienen que saber que esto no es para siempre, que no sólo se les está exigiendo más a ellos, que se nos está exigiendo a todo el mundo un esfuerzo y que para ello tienen que empezar a andar, tenemos que hacerles andar, hemos de conseguir pasar del "PASOTISMO" para llegar lo antes posible al "INTEGRACIONISMO". Si nos olvidamos del "NOSOTROS", como el conjunto de trabajadores que forman la empresa, si vamos perdiendo gente por el limbo, si no sabemos cuidar y gestionar el talento, IMPORTANTÍSIMO, si no somos capaces de transmitirles que SON IMPORTANTES para la empresa, que hasta en un reloj suizo es necesario que el más pequeño de los tornillos encaje y que desde el engranaje más pequeño hasta el más grande, TODAS son las piezas que hacen que funcionen, si no somos capaces de hacerles llegar ese mensaje a los trabajadores nunca alcanzaremos el INTEGRACIONISMO.


INTEGRACIONISMO: lugar, al parecer utópico que le gustaría ver algún día al pobre iluso que escribe esto, en el que cada uno de los trabajadores, trabajase para que su compañero trabajase menos y mejor (quizá demasiado trabajo).
Modelo de Empresa creada en el subconsciente más profundo del realista que escribe esto y que sabe que como decía aquel "la belleza está en el interior, porque por el emboltorio no hay quien se lo coma" y vete tu y vendeselo al jefe.

martes, 13 de julio de 2010

Entre lo canceroso y lo cancerígeno

Canceroso: Afectado de cancer o que practica de su naturaleza.




Carcinógeno o cancerígeno (tanto físico, como químico o biológico): Es aquel que puede actuar sobre tejidos vivos de tal forma que produce cancer.




En el ámbito laboral, entre los muchos elementos patógenos que podemos encontrar entre los trabajadores, me gustaría centrarme hoy en dos tipos, que si bien son parecidos, tienen una forma muy diferente de manifestarse.

Veamos, en una empresa nos encontramos con "agentes cancerosos" (empleados sin ilusión, que no están vinculados a la empresa, podríamos decir que están "empresionalizados" (sería una forma de llamar a aquellos que se sienten presos de la empresa)), y por otro lado los agentes cancerígenos (aquellos empleados que siendo un cancer en si mismos, sienten la necesidad de metastatizar y contagiar con su cancer a todos aquellos a lo que pueda, generando un "buen rollito que te cagas").

Pues bien, mientras que los agentes cancerosos (que no dejan de ser un problema), pueden tratarse y al final incluso encontrar una cura sin necesidad de extirparlos, los agentes cancerígenos plantean muchos más problemas. Primero porque tienen su redes bien extendidas, normalmente posicionamientos claves dentro de la empresa ya están afectados, y éstos pasan a ser "agentes cancerosos" o a unirse al agente cancerígeno y seguir metastatizando por los entresijos de la empresa.

El problema que nos encontramos es en como erradicamos el agente cancerígeno. Opciones hay varias, aunque todas pasan por una intervención quirúrjica, queramos o no queramos. O extirpamos de raiz, o vamos cortando las ramificaciones. Ciertamente intentar reducirlo, por la propia definición de "cancerígeno" es imposible, pues está en su naturaleza, no es que sea malo ni bueno, "ES QUE ES ASÍ" y punto, no se da ni cuenta en muchas de las ocasiones del daño que produce a los que tiene a su alrededor (por supuesto que hay ocasiones en las que el agente cancerígeno trabaja "A SABIENDAS" de que lo que hace está mal, pero no le importa).

Yo sigo pensando aunque no lo parezca por lo escrito, que todo tiene cura, pero para eso tiene que querer curarse.

Homer Simpson dijo una vez: "EL PROBLEMA ES LA COMUNICACIÓN...............DEMASIADA COMUNICACIÓN" he de decir que es la única frase de este filósofo con la que no puedo estar de acuerdo.