lunes, 26 de julio de 2010

Del pasotismo al integracionismo

Parece mentira, y con la coyuntura actual, que (por lo menos eso detecto yo) los trabajadores estén atravesando por momentos de un pasotismo exagerado. No se trata de ninguna crítica hacia las direcciones de las empresas, pero estamos, aprovechando de nuevo la situación laboral actual, dejando de lado los mecanismos por los que tanto tiempo llevamos luchando aquellas personas a las que nos apasionan los Recursos Humanos (no al que hace las nóminas, ni al que apunta las horas extras, sino a la verdadera esencia de los recursos humanos).


Estamos ajustando personal a niveles mínimos (necesario por otra parte si queremos seguir abriendo todos los días nuestra empresa), estamos exigiendo más a los pocos que quedan (obvio si el trabajo en muchos sectores sigue siendo el mismo 2-1=1*2= vamos que lo de los dos lo hace uno, y si puede ser en vez de en 8 horas en 4 pues reducción de jornada y seguimos para bingo).


Bien, pues es en este tránsito donde creo que la gente se ha quedado vagando por el limbo, como esperando la hora en la que le llamen al despacho del director o "jefe de personal" para que le digan que "tenemos que prescindir de sus servicios" como si se hubiese perdido todo contacto con la realidad del momento, con la realidad de la empresa, etc...


Y es aquí donde tenemos que chillar y decirles "Carolineeeeee ve hacia la luzzzzzz, ve hacia la luzzzzz" pero tenemos que decirlo desde arriba, tienen que saber que esto no es para siempre, que no sólo se les está exigiendo más a ellos, que se nos está exigiendo a todo el mundo un esfuerzo y que para ello tienen que empezar a andar, tenemos que hacerles andar, hemos de conseguir pasar del "PASOTISMO" para llegar lo antes posible al "INTEGRACIONISMO". Si nos olvidamos del "NOSOTROS", como el conjunto de trabajadores que forman la empresa, si vamos perdiendo gente por el limbo, si no sabemos cuidar y gestionar el talento, IMPORTANTÍSIMO, si no somos capaces de transmitirles que SON IMPORTANTES para la empresa, que hasta en un reloj suizo es necesario que el más pequeño de los tornillos encaje y que desde el engranaje más pequeño hasta el más grande, TODAS son las piezas que hacen que funcionen, si no somos capaces de hacerles llegar ese mensaje a los trabajadores nunca alcanzaremos el INTEGRACIONISMO.


INTEGRACIONISMO: lugar, al parecer utópico que le gustaría ver algún día al pobre iluso que escribe esto, en el que cada uno de los trabajadores, trabajase para que su compañero trabajase menos y mejor (quizá demasiado trabajo).
Modelo de Empresa creada en el subconsciente más profundo del realista que escribe esto y que sabe que como decía aquel "la belleza está en el interior, porque por el emboltorio no hay quien se lo coma" y vete tu y vendeselo al jefe.

martes, 13 de julio de 2010

Entre lo canceroso y lo cancerígeno

Canceroso: Afectado de cancer o que practica de su naturaleza.




Carcinógeno o cancerígeno (tanto físico, como químico o biológico): Es aquel que puede actuar sobre tejidos vivos de tal forma que produce cancer.




En el ámbito laboral, entre los muchos elementos patógenos que podemos encontrar entre los trabajadores, me gustaría centrarme hoy en dos tipos, que si bien son parecidos, tienen una forma muy diferente de manifestarse.

Veamos, en una empresa nos encontramos con "agentes cancerosos" (empleados sin ilusión, que no están vinculados a la empresa, podríamos decir que están "empresionalizados" (sería una forma de llamar a aquellos que se sienten presos de la empresa)), y por otro lado los agentes cancerígenos (aquellos empleados que siendo un cancer en si mismos, sienten la necesidad de metastatizar y contagiar con su cancer a todos aquellos a lo que pueda, generando un "buen rollito que te cagas").

Pues bien, mientras que los agentes cancerosos (que no dejan de ser un problema), pueden tratarse y al final incluso encontrar una cura sin necesidad de extirparlos, los agentes cancerígenos plantean muchos más problemas. Primero porque tienen su redes bien extendidas, normalmente posicionamientos claves dentro de la empresa ya están afectados, y éstos pasan a ser "agentes cancerosos" o a unirse al agente cancerígeno y seguir metastatizando por los entresijos de la empresa.

El problema que nos encontramos es en como erradicamos el agente cancerígeno. Opciones hay varias, aunque todas pasan por una intervención quirúrjica, queramos o no queramos. O extirpamos de raiz, o vamos cortando las ramificaciones. Ciertamente intentar reducirlo, por la propia definición de "cancerígeno" es imposible, pues está en su naturaleza, no es que sea malo ni bueno, "ES QUE ES ASÍ" y punto, no se da ni cuenta en muchas de las ocasiones del daño que produce a los que tiene a su alrededor (por supuesto que hay ocasiones en las que el agente cancerígeno trabaja "A SABIENDAS" de que lo que hace está mal, pero no le importa).

Yo sigo pensando aunque no lo parezca por lo escrito, que todo tiene cura, pero para eso tiene que querer curarse.

Homer Simpson dijo una vez: "EL PROBLEMA ES LA COMUNICACIÓN...............DEMASIADA COMUNICACIÓN" he de decir que es la única frase de este filósofo con la que no puedo estar de acuerdo.